Cómo ser un vegano lleno de energía en otoño

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Igual que el paisaje este mes empieza a cambiar y el clima se vuelve más frío, nuestro cuerpo necesita algunos cambios en la alimentación para satisfacer sus necesidades de acuerdo al cambio estacional.

Son ideas sencillas que aportan energía de sobra. Sigue leyendo y las descubrirás.

Características del otoño según la alimentación energética

La estación del otoño se caracteriza por la pérdida de las hojas de los árboles. Esto significa que su energía se recoge por completo en las raíces.

yin y yangDe la misma manera, la energía de nuestro organismo también empieza a recogerse, por eso la alimentación debe aportar calor interior, centro y relajación.

Podemos empezar la transición a principios de septiembre disminuyendo comidas y bebidas frías, frutas y tomando menos líquidos.

Es una época perfecta para que nos preocupemos de aumentar nuestras defensas, desintoxicar el intestino grueso y repoblar su flora bacteriana.

Cambios en nuestra alimentación para tener mucha energía en otoño

Con el objetivo de no perder esa fuerza que nos ha dado el verano, te sugiero algunos pasos para adaptarte y disfrutar del cambio de estación en la comida:

  • Potencia el consumo de verduras redondas y raíces en estofados, cremas y caldos.
  • Aprovecha los cereales como el arroz salvaje, el mijo, el trigo sarraceno y la quinoa y crea platos nutritivos mezclándolos con alimentos de temporada como castañas, calabaza, coliflor, nabos, chirivías o cebollas.
  • Empieza a incluir las sopas preparadas con verduras redondas y de raíz: calabaza, zanahoria, cebolla, col, boniato. La clave: potencia el dulce natural y cocínalas con poco aceite y pocos ingredientes.
  • Las legumbres sientan estupendamente en esta época, sobre todo con verduras redondas y alga kombu.
  • Para conseguir la proteína podemos utilizar el tempeh o el seitán en cocciones lentas para generar calor interior. El tofu no es tan recomendable porque genera frío.
  • Las verduras redondas y de raíz de temporada deben mezclarse con verdura de hoja verde.
  • Dejaremos de utilizar hierbas aromáticas frescas como la menta, hierbabuena o la albahaca para incluir en nuestros platos las hierbas aromáticas secas como el tomillo, orégano, estragón, cilantro seco, romero o eneldo.
  • En los meses de septiembre y principios de octubre según la medicina china debemos potenciar el sabor dulce natural de la calabaza, cebolla y zanahoria pero a partir de fin de octubre hasta la llegada del invierno es mejor aumentar el consumo de elementos picantes como el jengibre o el nabo.
  • No te olvides de incluir fermentos en algunos de tus platos, como el chukrut.
  • Empezamos a eliminar las ensaladas o a convertirlas en ensaladas templadas los días no muy fríos y aumentamos las cocciones lentas, que son las que aportan más calor al organismo. Por eso los estofados y los salteados largos y los cocinados a presión son lo ideal para esta época.
  • Si eliminamos poco a poco el frío en nuestra alimentación dentro de las algas deberemos apartar el agar agar, pero podemos incluir cualquier otra en las sopas, estofados o en forma de snack.
  • Si quieres seguir consumiendo fruta en otoño deberías empezar a hacer compotas para que tu cuerpo no se enfríe demasiado.

 

Frutas y verduras de otoño y sus propiedades

En la estación de otoño la mayor parte de sus frutos tienen colores muy vivos; esto significa que tienen acción antioxidante y que ayudan a que el sistema inmunitario se mantenga en perfectas condiciones.

Veamos con qué alimentos naturales podemos contar en esta etapa:

Frutas

  • Frutos del bosque: arándanos, frambuesas y moras. Contienen antioxidantes y vitamina C
  • Ciruelas
  • Melocotones
  • Higos: tiene muchos azúcares (fructosa) pero también fibra y antioxidantes.
  • Pera blanquilla: mucha agua y fibra, potasio y taninos (en exceso produce extreñimiento)
  • Manzana Golden: agua, fibra y muy pocas calorías. Si la comes cruda estimularás el tránsito intestinal pero cocida o rayada es astringente.
  • Membrillo: bajo en calorías pero como se suele consumir como dulce de membrillo hay que tener cuidado con el azúcar. También tiene potasio y mucha fibra.
  • Granada: antioxidante, pocas calorías y potasio.
  • Uva: contiene ácido fólico y vitamina B6.
  • Caqui: contiene muchos minerales como el potasio y vitaminas A y C.
  • Naranjas, mandarinas y pomelos: llegan a fines de octubre y son ricas en vitamina C.
  • Aceitunas: ricas en grasas (el aceite de oliva es una de las grasas más sanas que existen), vitaminas A, D, K y E, propiedades laxantes y son activadoras del hígado y la vesícula biliar.
  • Frutos secos: avellanas, almendras, piñones, nueces y castañas: contienen grasas saludables como los omega ·, son fuente de proteína vegetal y tienen muchos minerales (potasio, magnesio, calcio y fósforo) así como vitaminas A, B y E. Ayudan a controlar los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre. Tienen muchas calorías pero también son ricas en fibra.

Verduras

  • Berenjena, pimientos, tomates y patatas. Son solanáceas. Tienen muchos antioxidantes pero en exceso comen calcio.
  • Calabaza: sabor dulce con mucha fibra y antioxidantes.
  • Calabacín: mucha agua y vitaminas.
  • Espinacas: vitaminas C, E, K, calcio, potasio, manganeso, zinc, magnesio y hierro. Evita las úlceras y ayuda a regular la presión arterial.
  • Coliflor: vitamina K, proteínas, tiamina, riboflavina, niacina, magnesio, fósforo, fibra, vitamina B6. Es antiinflamatoria y buenísima para que nuestro cerebro funcione bien.
  • Nabo: ricos en vitamina C, ácido fólico, antioxidantes, potasio, magnesio y calcio. Es un alimento anti-envejecimiento que fortalece el sistema respiratorio.
  • Puerros: son diuréticos y contienen muy poca grasa, aunque sí contienen mucho potasio y calcio.
  • Alcachofas: ideal para tratar el ácido úrico, es muy diurética y contiene sodio, vitamina A,B y hierro.
  • Coles de Bruselas: contienen vitaminas C, E, niacina o B3, riboflavina o B2, piridixina o B6, tiamina o B1, ácido fólico o B9 y carotenos. También tienen minerales como potasio, fósforo, calcio, magnesio, sodio, hierro, zinc, yodo y selenio. Ideales para tratar la anemia ferropénica, el insomnio y reforzar el sistema inmunológico. Cuidado, producen gases.
  • Acelgas: contienen vitamina A y C y minerales como el yodo o el magnesio. Ideales para tratar las hemorroides, las infecciones y rebajar el colesterol.
  • Cardos: combaten la retención de líquidos y sirven para la salud del hígado y la vesícula.
  • Espárragos trigueros: ricos en vitaminas B1, B2, B6, A, C y E tiene bajo contenido en sodio (ideal para hipertensos), mucha fibra y propiedades diuréticas. Ideal para deportistas.
  • Hinojo: alimento idóneo para tratar los mocos y los problemas digestivos.
  • Verduras de fin de otoño: col (vitamina K y C, es ideal para fortalecer el sistema digestivo y el cerebro), brócoli (alimento anticáncer y favorable para el corazón) y apio (vitaminas A, B1, B2, B6, B9, C y E y minerales como el potasio, sodio, calcio, zinc, magnesio, hierro, azufre, fósforo, cobre y silicio, aceite esencial y fibra. Ideal analgésico y antioxidante).
  • Endivias de cultivo: útiles para la salud intestinal y el aparato circulatorio.
  • Escarolas y lechugas: a fines del otoño, son ricas en ácido fólico, muy pocas calorías y mucha agua y fibra.
  • Setas: níscalos, boletus, champiñones: alto contenido en agua, proteínas, vitaminas (C,D y del grupo B) y minerales (potasio, calcio, magnesio, fósforo, yodo y zinc).

Platos de otoño

hamburguesas de tempeh con tomate casero

Crema de coliflor

Seitán a la naranja

Crema de mijo y amaranto

Croquetas de mijo

Tempeh con champiñones

Sopa de lentejas rojas

Milhojas de verduras

 

¿Y tu? ¿Qué cambias en tu forma de alimentarte con la llegada del otoño? Cuéntamelo en los comentarios.

 

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