El café es vegano pero….. ¿es sano?

Muchas veces en nuestro afán por mejorar la alimentación buscamos nuevas recetas, nuevos conceptos y nos planteamos hacer cambios drásticos. Antes de realizar estos cambios deberíamos dejar de consumir elementos que parecen alimentos pero que, en realidad, nos procuran muchos más inconvenientes que ventajas. Uno de ellos es el café, una de las adicciones más extendidas en nuestra cultura.

Para que tengas una versión clara de qué efectos produce realmente este “alimento” y cómo puedes dejar de consumirlo, sigue leyendo.


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Breve historia del café

Aunque el origen del café sigue sin estar claro, se dice que fueron los etíopes los que descubrieron un fruto que hacía que sus cabras se volvieran más activas. Lo recolectaron y en Arabia los granos de café se tostaron y molieron desprendiendo un aroma tan agradable que decidieron hacer con ellos una infusión. Fue entonces cuando se empezó a utilizar el café como bebida, extendiéndolo en el siglo XVI por Persia, Turquía y Africa del Norte y llegando a Europa  poco más tarde.

Sería en el siglo XVIII cuando se comenzó a comercializar plantando cafetales en las colonias francesas, una planta con flores blancas y de un intenso color verde.

Debido a su consumo tan extenso hoy su producción corresponde casi totalmente al Tercer Mundo, ya que se ha convertido en la única fuente de ingresos de países como Uganda, y en una base importante de la economía de Etiopía, Madagascar y Haití.

A finales del siglo XX se creó un grupo formado por 5 países (Angola, Brasil, Colombia, Costa Rica y Costa de Marfil) que controlan el 80% de las exportaciones mundiales.

Componentes del café y sus variantes

El café es un producto de origen vegetal que contiene vitaminas, minerales y cientos de compuestos diferentes que pueden tener efectos diversos sobre el organismo humano.

Está compuesto por más de 1.000 substancias químicas distintas, incluyendo cafeína, vitaminas y minerales pero existen variaciones importantes en la concentración de estos componentes según la variedad de café y el grado de tostado.

Ventajas e inconvenientes

Para ver cuales son sus cualidades y defectos empecemos por la parte positiva:

  • Es un alimento de naturaleza tibia, estimulante, amargo y secante, diurético y con efecto purgativo que se usa para estimular la digestión y la mente tras una comida grasa y pesada y con alcohol.
  • Debido a su efecto estimulante se utiliza para despejarse o mantenerse alerta.
  • Aumenta el metabolismo, lo que ayuda en cierta medida a quemar más grasas.
  • Contiene antioxidantes y vitaminas B2 y B5.
  • Según estudios médicos reduce el riesgo de padecer cáncer de colon.

 

Pero tiene una parte negativa que no debemos olvidar:

  • Contiene una sustancia llamada cafeína (también presente en el té y el chocolate) muy adictiva y que se considera un pesticida natural.
  • El abuso de su consumo produce nerviosismo, irritabilidad, insomnio, acúfenos, o arritmias.
  • En su elaboración se usan peligrosos herbicidas y pesticidas.
  • En el café descafeinado se emplean además disolventes derivados del petróleo y otros productos químicos.
  • Los aceites que contiene se vuelven rancios rápidamente cuando se muele. Por eso es aconsejable consumir café orgánico.
  • Sube el colesterol y aumenta el riesgo de sufrir cáncer de páncreas, infartos de miocardio y cáncer de mama o vejiga en el caso de mujeres cuya alimentación sea rica en carnes y grasas.
  • Si se toma durante el embarazo, incrementa asimismo el riesgo de aborto y las posibilidades de que el bebé nazca con defectos congénitos.
  • El ácido del café afecta al villi (vellosidad del intestino), dificultando la absorción de calcio y otros minerales.
  • Amarillea los dientes.

 

Cómo reducir el consumo de café y té

Si has decidido reducir tu consumo de café o eliminarlo de tu día a día aquí tienes varios consejos:

  • Es importante no hacerlo de golpe porque podemos sufrir dolores de cabeza o estreñimiento.
  • Lo puedes sustituir por té o por café de cereales, que tiene la capacidad de quitar el cansancio sin exaltar el sistema nervioso ni desgastar el riñón o el corazón.
  • Si estás acostumbrado a tomarte un café a determinada hora del día sustituye esa bebida por otra bebida caliente como una infusión o aprovecha ese momento para realizar otra actividad. Esto sirve para cualquier tipo de adicción y se llama “cambiar hábitos”. Es la forma más convincente de dejar de hacer algo, sustituirlo por una actividad más beneficiosa que ocupe el mismo tiempo y nos requiera atención.

 

Dentro de la alimentación energética se considera al café como un enemigo de la salud, ya que fuerza a tu organismo a comportarse de una manera no natural. Por eso soy partidaria de eliminarlo totalmente de tus costumbres diarias.

Yo lo hice y fue uno de mis primeros pasos hacia el cambio de alimentación.

 

Espero que todo lo que te he contado te sirva.

Cuéntame qué te ha parecido el artículo en los comentarios.

 

 

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