Tipo de receta:
Comensales: 4
Tiempo de preparación: 24 min
Tiempo de cocción: 20 min
Ingredientes:
Vinagre blanco (si usas otro tipo de vinagre quedan muy fuertes)
Agua
Sal 20 g y la que se necesite para la salmuera
Ajo pequeño
Laurel una hoja pequeña
Preparación:
1. Lavamos los pimientos, los cortamos por la mitad a lo largo y los ponemos en una fuente cubiertos de sal.
horas después les damos la vuelta y cubrimos con la misma sal. No hace falta guardarlos en la nevera.
2. A la mañana siguiente les quitamos las pepitas y los partimos en cerillas.
3. En un bote limpio metemos los pimientos y cubrimos de vinagre. Añadimos el ajo, el laurel y la sal intentando que queden muy prietos dentro del bote.
4. En la nevera estarán 5 días y así se consiguen unos pimientos encurtidos crujientes y caseros.
5. Se conservan 2 semanas en la nevera, pero si queréis guardarlo como conserva tendréis que esterilizar los botes hirviéndolos en agua caliente y dejándolos enfriar boca abajo. Así podemos tenerlos hasta 2 meses en la despensa.

Encurtido casero de pimiento: probióticos y sabor para tus ensaladas

Tipo de receta:
Comensales: 4
Tiempo de preparación: 24 min
Tiempo de cocción: 20 min
Ingredientes:
Vinagre blanco (si usas otro tipo de vinagre quedan muy fuertes)
Agua
Sal 20 g y la que se necesite para la salmuera
Ajo pequeño
Laurel una hoja pequeña
Preparación:
1. Lavamos los pimientos, los cortamos por la mitad a lo largo y los ponemos en una fuente cubiertos de sal.
horas después les damos la vuelta y cubrimos con la misma sal. No hace falta guardarlos en la nevera.
2. A la mañana siguiente les quitamos las pepitas y los partimos en cerillas.
3. En un bote limpio metemos los pimientos y cubrimos de vinagre. Añadimos el ajo, el laurel y la sal intentando que queden muy prietos dentro del bote.
4. En la nevera estarán 5 días y así se consiguen unos pimientos encurtidos crujientes y caseros.
5. Se conservan 2 semanas en la nevera, pero si queréis guardarlo como conserva tendréis que esterilizar los botes hirviéndolos en agua caliente y dejándolos enfriar boca abajo. Así podemos tenerlos hasta 2 meses en la despensa.

Llega la primavera y nuestras necesidades alimenticias van cambiando. Ahora necesitamos nutrientes dentro de alimentos más frescos.

Por eso los encurtidos caseros, que potencian el sabor ácido, son idóneos para esta etapa. Además son una fuente importante de bacterias beneficiosas para nuestro sistema digestivo (se llaman probióticos).

No te quedes sin saber cómo hacerlos, una solución fácil y barata para todo tipo de ensaladas.

La alimentación en primavera

Al igual que la naturaleza, nuestro organismo se comporta de maneras diferentes a lo largo de las distintas estaciones. Por eso es importante tener en cuenta el momento estacional en el que nos encontramos y adaptar nuestra forma de alimentarnos a las necesidades del momento.

Con la llegada del buen tiempo, de algunas lluvias y las subidas de temperatura nuestro organismo ya no necesita cocciones tan largas y podemos aumentar el consumo de algunos productos que en invierno nos provocan más frío: son los brotes, los encurtidos, los germinados y el tofu.

Es un buen momento también para prestar atención a que nuestro cuerpo tenga muchas sales minerales y para eso podemos utilizar las algas y las semillas.

Dentro de los tipos de cocción ya no necesitamos los estofados ni tantos horneados (los fritos siempre deben tener un papel comedido en nuestros menús) así que podemos incluir las cocciones al vapor y los salteados cortos.

Con todas estas pistas, está claro que nuestros menús serán más frescos y ligeros. Esto nos ayudará a sentirnos más livianos y a aprovechar toda esa expansión de energía que llega a partir de marzo.

Los encurtidos

Son alimentos que han sido marinados en sal y que fermentan por sí solos. Esto baja su pH y aumenta su acidez para que se conserve durante más tiempo gracias al vinagre.

Se pueden conservar durante meses.

Los utilizan en todo tipo de culturas gastronómicas y son potenciadores del sabor ácido.

Si quieres saber más sobre otro tipo de encurtidos haz click aquí.

Tienen muchísimos beneficios nutricionales:

  • Mejoran la nutrición, el equilibrio de la mucosa intestinal y su flora.
  • Favorecen la digestión ayudando a evitar gases.
  • Ayudan a la vesícula biliar a digerir las grasas porque estimulan la producción de bilis.
  • Refuerzan el sistema inmunitario.
  • Tienen mucha vitamina C, ácido fólico, ácido láctico y enzimas digestivas.
  • Activan el metabolismo
  • Estimulan el apetito
  • Ayuda a combatir el estreñimiento y la diarrea, así como las flatulencias o la hinchazón abdominal.
  • Neutraliza el deseo de tomar azúcar o alimentos dulces entre comidas.
  • Contienen muchos lactobacilus, que restablecen los microbios de la flora intestinal e impiden que microorganismos dañinos crezcan en nuestro sistema digestivo.

Además de estas ventajas, se aconseja que sean caseros, ya que los que se venden en los supermercados suelen tener vinagre y conservantes, con lo que no contienen los probióticos que hemos visto.

Cantidad: con una cucharadita en la ensalada cortado pequeñito tienes de sobra. Se aconseja su consumo sobre todo para personas con problemas digestivos o aquellas que estén tomando antibióticos.

 

¿Lo has probado? ¿Cómo te ha salido? Cuéntamelo en los comentarios.

 

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