La energía yin y yang en nuestro cuerpo

Muchas veces hemos oído hablar de estos dos polos opuestos tan utilizados en la medicina y la cultura china. Todos sabemos cual es su símbolo, pero…. a la hora de aplicarlo a nuestro cuerpo, ¿cómo podríamos tener una idea clara de qué define cada polo?

Sigue leyendo y lo entenderás rápidamente.

Dos fuerzas opuestas

Existen dos fuerzas fundamentales opuestas y complementarias que se encuentran en todas las cosas. El yin es el principio femenino, la tierra, la oscuridad, la pasividad y la absorción. El yang es el principio masculino, el cielo, la luz, la actividad y la penetración. Pero nada existe en estado puro ni tampoco en absoluta quietud, sino en una continua transformación.

A la hora de aplicarlo a nuestro cuerpo hay que tener en cuenta 2 aspectos:

1- La constitución física: es nuestra herencia energética y no se puede cambiar. Sin embargo, si la conocemos, podemos establecer un equilibrio utilizando la energía opuesta.

CONSTITUCIÓN CON TENDENCIA YIN

  • CUERPO: Tendencia a ser delgado y alto.
  • PROPORCIÓN CABEZA/CUERPO: Cuerpo relativamente grande comparado con la cabeza.
  • ESTRUCTURA ÓSEA: alta, huesos largos, delicados, ligeros y delgados.
  • CONTORNO CARA: Más bien alargada y delgada.
  • MANDÍBULAS: Delgadas y puntiagudas.
  • MANOS: alargadas, más bien húmedas y frías.
  • DEDOS: Si al cerrar los dedos de la mano vemos espacios entre ellos, es yin.
  • PIES: Tobillos hinchados o tendón de Aquiles doloroso o de color violáceo.
  • OREJAS: Pequeñas y lóbulos escasos.
  • DIENTES: Múltiples problemas dentales, débiles, se carian y rompen fácilmente.
  • LENGUA: pálida, blanquecina y muy húmeda.
  • TEMPERAMENTO: Tendencia a ser más creativo, mental, artístico, emocional, pasivo, volátil, con actividades de origen intelectual y artístico.

CONSTITUCIÓN CON TENDENCIA YANG

  • CUERPO: Tendencia a ser pequeño, denso y robusto.
  • PROPORCIÓN CABEZA/CUERPO: Cabeza relativamente grande.
  • ESTRUCTURA ÓSEA: Pesada, fuerte, con los huesos de los tobillos y muñecas robustos.
  • CONTORNO DE LA CARA: De forma cuadrada o recdonda.
  • MANDÍBULAS: Cuadradas.
  • MANOS: Cuadradas y más bien secas.
  • DEDOS: Cortos, sólidos y densos, y muy juntos unos con otros.
  • PIES: Con durezas y uñas duras y gruesas.
  • OREJAS: Grandes, con lóbulos pronunciados.
  • DIENTES: Fuertes y con escasos problemas.
  • LENGUA: amarilla o roja y de aspecto seco.
  • TEMPERAMENTO: Tendencia a ser más dinámico, social, práctico, competitivo, con actividades que requieren movimiento.

Todos tenemos características de los dos grupos, pero siempre hay uno dominante.

2- La condición y el clima interior: se puede modificar. A pesar de tu constitución, puedes estar viviendo un momento en el que sientas emociones del otro polo. Vamos a definirlas:

Emociones Yin: baja autoestima, dispersión, dificultad para pasar a la acción a pesar de tener muchas ideas, dependencia hacia otras personas, cansancio, debilidad, falta de memoria, victimismo, depresión, hipersensibilidad, falta de foco y de dirección en la vida, frío interior, preocupación constante, tendencia al agobio.

Emociones Yang: arrogancia, egoísmo, agresividad, falta de flexibilidad, rigidez de ideas, apego al pasado, dificultad para pensar antes de pasar a la acción, calor interior, poca creatividad, poca espontaniedad, tendencia a estresarse.

Sabiendo ésto, podemos empezar a trabajar con los alimentos y las estaciones para equilibrar nuestra energía, pero siempre teniendo en cuenta que el cambio debe ser paulatino ya que los cambios bruscos duran muy poco. Iremos poco a poco.

 

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