“Reducetarianos” al poder: un paso hacia el cambio de alimentación

En las tendencias sobre alimentación se ha puesto de moda un nuevo concepto que propone minimizar las carnes y los pescados sin erradicarlos de la dieta.
¿Un paso hacia la salud o una rebelión contra los vegetarianos estrictos?

Los reducetarianos: un nuevo movimiento

Tras la llegada de una gran cantidad de información sobre los vegetarianos y veganos llega una nueva manera de ver el cambio: los reducetarianos.

reducetarianosEste movimiento con nombre de secta propone no eliminar algunas carnes y pescados de la dieta habitual pero sí reducir su consumo para mejorar la salud de las personas así como la contaminación que produce este tipo de industria.

El término se acuñó en 2014 cuando un grupo de personas asumieron el reto de reducir la cantidad de consumo de carne, pescado y derivados en contraposición a otras dietas o formas de alimentación más restrictivas.

Por eso proponen un plan de 30 días en su página web en inglés en el que cualquiera puede reducir su consumo a una vez al día o una vez a la semana durante un mes.

Al mismo tiempo ya han recaudado más de 20.000 dólares para la creación de una plataforma de educación y concienciación social sobre sus ideas.

Así no sólo favorecen la concienciación social sobre la alimentación y la salud sino también sobre el respeto a los animales y al planeta sostenible.

Toda una declaración de principios con un plan de acción global.

Con toda esta movilización y su plataforma consiguen que mucha gente se plantee ir cambiando hábitos en su manera de comer sin necesidad de etiquetarse en un grupo concreto.

 

Lo que opinan los reducetarianos sobre el consumo de carne, pescado y lácteos

Una de las razones por las que el movimiento está ganando adeptos es porque explica de una manera clara y directa los efectos del consumo de este tipo de alimentos en nuestro cuerpo y en el planeta.

Sus consideraciones:

  • Creen que el exceso de proteínas animales favorece la aparición de enfermedades. Tienen en cuenta el impacto que genera en nuestro cuerpo y las consecuencias que provocan en la salud las hormonas y los antibióticos que consumen los animales que luego comemos.
  • A nivel de contaminación los datos también son alarmantes. Si analizamos el consumo de agua del sector ganadero, la cantidad de residuos y contaminación que genera y la influencia de éstos en el calentamiento global estamos ante una verdad aplastante.
  • El precio de la carne es demasiado alto. La carne resulta cara en su proceso de obtención. Además las proteínas que aporta pueden conseguirse de una manera mucho más barata con otros alimentos más naturales y menos alterados.
  • La leche también es considerada por los reducetarianos como un factor de riesgo para la salud. Provoca enfermedades como diabetes, déficit de calcio, esclerosis múltiple y enfermedades del corazón entre otras.
  • La cantidad de azúcar que tiene la lactosa (con su consiguiente dificultad para su digestión) y el riesgo de cáncer que producen su dioxinas son una explicación clara de por qué deben eliminarse este tipo de productos de nuestros hábitos alimenticios.

Con todas estas premisas tenemos razones suficientes para tener en cuenta su opinión y empezar nuestro cambio de alimentación en base a datos reales.

Ser reducetariano, un primer paso en el cambio de alimentación

Ya tenemos la teoría, sabemos qué elementos tenemos que evitar en nuestra manera de alimentarnos. Ahora toca ponerse en acción.

Todos hemos querido cambiar alguno de los hábitos que han marcado nuestra vida y sabemos lo poco fácil que resulta. Cualquier cambio por pequeño que sea implica constancia hasta que se convierte en un hábito automático. Esa es una de nuestras grandes batallas.

La verdad es que no importa en qué grupo te sitúes. Todos cambiamos a lo largo de los años. A veces una forma de ver las cosas no se mantiene durante muchos años. En la flexibilidad está la capacidad para adaptarnos a todas las vueltas que da la vida.

¿No quieres ser vegetariano estricto ni vegano porque te parece una posición demasiado radical y difícil de llevar? Perfecto. Hay otras opciones.

Los cambios no pueden hacerse de golpe y porrazo y la escala de grises es infinita.

Esta parece una posición sensata para empezar. Conciencia y cambio paulatino son sus claves. Una base estable sobre la que asentar una nueva manera de ver la alimentación.

 

¿Y tú qué opinas? ¿Te parece una opción razonable? ¿Por qué?

Cuéntamelo en los comentarios

 

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