Hoy te traigo una reflexión con claves prácticas para cambiar tu alimentación en un aspecto que suele resultar “poco fácil” para los que acaban de llegar a la cocina 100% vegetal: los lácteos.

Sigue leyendo, seguro que encontrarás trucos que te ayudarán a mejorar tu salud.

¿Por qué nos cuesta eliminar los lácteos?

Uno de los mayores problemas que tienen las personas que se acercan a la cocina vegana es dejar de utilizar los lácteos. Consideran que es una tendencia muy radical, restrictiva e incluso extrema.

Y es normal que piensen eso, porque vivimos en una sociedad que siempre ha potenciado el consumo de este tipo de productos como sinónimo de salud.

¿Cuántas veces has oído aquello de “hay que tomar 3 vasos de leche al día”, o aquella frase “los lácteos son imprescindibles en nuestra alimentación”? ¿Cuántas veces has oído a un médico recomendar el consumo de leche para un niño que está creciendo?

Esto también ha pertenecido a mi cultura alimentaria desde niña.

Por eso, cuando empiezas a cambiar tu forma de comer y te das cuenta de que muchos de los mensajes relacionados con ciertos productos que nos han vendido como “sanos” no son exactamente así la primera reacción es actuar a la defensiva porque es una idea y una costumbre tan arraigada, tan unida a nuestra forma de alimentarnos de toda la vida, que parece que te están atacando. Cuando te dicen que lo que has comido siempre no es sano es como si te insultaran. Y es que una idea así remueve a cualquiera.

Incluso llegamos a defender aquello que hemos hecho siempre sabiendo que el que nos avisa de que ese producto no es bueno para nosotros nos lo está demostrando con estudios y pruebas reales.

Y para rebelarnos o negar esa evidencia he oído frases como:

  • Todo en exceso es malo
  • Por tomar un trozo de queso no me voy a morir
  • ¿Y si dejo la leche qué desayuno?
  • Ya no podré hacer pizzas con queso
  • ¿De dónde narices saco yo ahora el calcio?

Es verdad, por tomar un trozo de queso no te vas a morir, ni por fumar un cigarrillo en toda tu vida, ni por beber una cerveza de vez en cuando, ni por tomar un poquito de azúcar en el café, ni por no hacer deporte más que 3 días al año, ni por no intentar ser feliz. Pero tu calidad de vida sí lo va a notar.

Porque ese trozo de queso se convierte en un trozo 4 veces a la semana.

Porque un cigarro hoy se convierte en un paquete el mes que viene.

Porque el azúcar que estás consumiendo no sólo está en el café de hoy, sino en muchos más productos.

Porque no hacer deporte o tener actividad física (andar, moverte un poco) te hace estar más pesad@.

Porque si no intentas ser feliz te conviertes en alguien mate, sin brillo, sin ilusión, triste.

Y eso es una realidad.

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¿Son imprescindibles los lácteos?

Es una buena pregunta y tiene una sencilla respuesta: NO.

¿Hay gente que vive sin consumir este tipo de alimentos? Por supuesto que sí, igual que hay gente que no consume gluten, o proteína animal, o que lleva una dieta baja en carbohidratos.

No es un alimento básico como nos ha vendido el sistema.

Pero lo asociamos con la idea de conseguir el calcio de nuestro cuerpo, cuando hay otros alimentos que contienen mucho más calcio y con una asimilación mucho mayor. Te dejo una lista aquí:

 

Tampoco me vale la idea de que no vas a poder hacer pizzas porque puedes sustituirlo por almendra molida en lugar de queso rallado y la textura es prácticamente igual.

O que tienes un antojo brutal de queso y “necesitas” ese elemento en tu alimentación. Prueba a tomar en su lugar un paté vegetal o algo salado y verás como esa sensación desaparece en un tiempo.

Ya ves, yo también he pasado por eso y tengo trucos para todo.

Pero lo que realmente importa es que tu cuerpo goce de buena salud y para eso es recomendable que los lácteos vayan desapareciendo de tu vida. No hace falta hacerlo de golpe, poco a poco.

¿Sigues utilizando leche de vaca en casa? Sustitúyela por bebidas vegetales de arroz, avena, almendras… (es preferible que no uses la de soja porque es poco digestiva) a ser posible sin azúcar, o hazlas en casa, que es muy fácil y barato. Tienes la receta de bebida de avena casera aquí.

Tú decides, pero si ya estás en el camino de mejorar tu calidad de vida cambiando tu alimentación este punto es importante.

Yo ya te he dado algunos trucos para saber cómo empezar pero si necesitas más ideas, estoy en hola@lamarderico.com.

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No es imposible, yo lo he conseguido.

Un abrazo vegano

Mar

 

 

2 comentarios

  • Lurdes says:

    Me gusta el artículo, estoy totalmente de acuerdo, de hecho yo hace tres años que no cato ningún lácteo y estoy muy contenta de ello, por mi salud y por el bienestar de los animales. La industria nos manipula y nosotros nos dejamos, hay que informarse, investigar y obrar en consecuencia.

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