Las natillas de siempre pero en forma de bizcocho, saludables, sin azúcar y bajas en carbohidratos

2 veces al año sigo una dieta keto durante 3 semanas para fortalecer mi cerebro, perder algo de grasa y limpiar un poco mi organismo. Si la mantengo más tiempo es demasiado restrictiva para mí (se centra en reducir muchísimo los carbohidratos y aumentar al 70% las grasas).

Por eso algunas de mis recetas más sorprendentes no llevan leche, ni harinas de cereales, ni azúcar y utilizan endulzantes como el erititrol (que no altera la insulina), siendo al mismo tiempo sabrosa y saciante.

Este es uno de los ejemplos que mejor funcionan en casa como merienda, postre o incluso para desayunar.

Además, haces una tanda de horno y congelas la mitad en porciones. Así siempre tienes reservas.

La receta es de keto con Laura y no la he encontrado en vídeo, pero tal y como te lo cuento en el siguiente apartado es muy fácil de hacer.

 

Ingredientes para una bandeja de horno (16 porciones):

  • 100 g de harina de almendras
  • 30 g de harina de coco
  • 50 g de erititrol
  • 1 cucharada de polvo de hornear
  • 5 huevos
  • 220 ml de bebida de almendras sin azúcar
  • 90 g de mantequilla
  • esencia de vainilla
  • 50 g de chocolate negro

    Preparación – 20 minutos

    • Precalienta el horno a 180º
    • Derrite la mantequilla en un cazo o en el micro, como quieras
    • En un bol mezcla las harinas, el polvo de hornear y el erititrol
    • Incorpora los huevos, la mantequilla derretida, la vainilla y la bebida de almendras y mézclalo hasta conseguir una masa líquida (con el vaso batidor queda muy homogéneo)
    • Vuelca la mezcla en una bandeja de horno forrada con papel vegetal y esparce el chocolate en trocitos pequeños
    • Hornea 10 minutos a 180º. Quedará cocido y esponjoso

    Consejos prácticos

    – Le puedes añadir fresas, arándanos o la fruta que quieras (las keto son las 2 primeras)

    – Pártelo en 16 porciones y congela las que quieras

    – Si quieres usar azúcar puedes poner 30g y así no sale muy dulce.

    Por cierto, si te olvidas la mantequilla sale igual de buena aunque menos esponjosa (si, me ha pasado jeje)